Historia
Este versículo bíblico es la esencia de quienes somos: un llamado de Dios a alcanzar las almas para Cristo y sean éstas sanas, conforme a la gran comisión y la promesa de La Palabra de Dios.
Este llamado descansó sobre la vida del Pastor Roger Fernández, quien obedientemente inició la obra a la cual había sido enviado, naciendo así el ministerio Iglesia Ríos de restauración y Avivamiento como una reunión celular familiar en la sala de su casa, junto a su esposa Australia Pichardo, el 1ro. de abril de 2003. A esta reunión asistió una persona y luego el Señor fue añadiendo más almas que eran salvas pues recibían con gozo la palabra que se compartía.
En Julio de 2003, la Iglesia Ríos se establece en las instalaciones del Centro Educativo Emanuel (conocido en ese momento como Colegio John Dewey), donde se inician los cultos los domingos, recibiendo siempre el favor y el respaldo del Señor.
En octubre de 2003 la iglesia se mueve a un local privado en la avenida 27 de febrero #390, para luego, en el año 2010, establecerse finalmente en el lugar en el que hoy nos encontramos.
Durante todo este tiempo, Dios ha sido fiel, y miles de almas han alcanzado no solo la salvación de sus almas, sino también sanidad y restauración de sus vidas, así como de sus familias.
Somos una familia de fe que predicamos el amor del Padre revelado en la persona de Jesucristo, y este amor testificamos al mundo para que el Padre sea Glorificado, donde cada persona es valorada por lo que significa para Dios y donde nadie es un extraño, sino que es parte activa del cuerpo de Cristo, que es su Iglesia.
Nuestra misión
Nuestra misión es establecer el Reino de Dios en el lugar donde Dios nos ha colocado siendo portadores de su Gloria, a fin de que aquellos que nos rodean puedan conocer a Jesús como Señor.
Nuestra visión
Nuestra visión es hace discípulos comprometidos con la gran comisión, y con una llama ardiente en el Corazón de que todo el mundo conozca al Señor.
Nuestros valores
Lo que creemos
Conforme a la Palabra de Dios, la cual nos guía a toda verdad y en la que tenemos vida plena, creemos y nos sustentamos en principios bíblicos fundamentales que son las columnas de nuestra fe cristiana:


